26 enero 2024

Cuándo las manías de los niños son un problema.





Existen algunas manías y hábitos repetitivos de los niños que se adquieren a muy temprana edad y que incluso se consideran positivos, pero que en una etapa posterior son molestos, sobre todo si aumentan en frecuencia, y empiezan a preocupar. En algunas ocasiones, las manías de los niños pueden llegar a producir lesiones corporales (como, por ejemplo, las malformaciones dentales, en el caso de succionar un dedo, o lesiones en los dedos si se muerde mucho las uñas). En otras, pueden convertirse en motivo de burla  (por tratarse de conductas demasiado infantiles) o afectar a las relaciones sociales (por producirse con tanta frecuencia que se convierta en un comportamiento obsesivo). En estos casos los padres deberían consultar a un especialista. 

Chuparse el dedo

Después del primer año de vida, la succión como reflejo desaparece y el niño suele chuparse el dedo como un acto de compensación frente al miedo la inseguridad, la falta de adaptación al medio, por cansancio o aburrimiento. Por lo tanto, si el bebé tiene más de un año y se chupa el pulgar, se debe trabajar directamente sobre las causas. Es más positivo hacer que se sienta seguro o proponerle actividades físicas que lo distraigan y mantengan sus manos ocupadas que regañarlo y quitarle la mano de la boca constantemente, ya que puede aumentar su ansiedad y reforzar esta conducta. Enroscarse el pelo entre los dedos, morderse las uñas, succionar el chupete o la esquina de una sabanita o llevar siempre su objeto transicional son equivalentes a chuparse el dedo y deben tratarse de forma similar.

Tics nerviosos

Constantes parpadeos, muecas, movimientos de hombros y carraspeos son tics nerviosos. Estos movimientos o sonidos repetidos de forma semi-involuntaria no tienen finalidad consciente y son tremendamente indisciplinados. Algunos padres piensan que el niño con tics hace tonterías o que lo hace a propósito y, al regañarle, no hacen más que aumentar su ansiedad, inseguridad y sentimiento de culpa. Lo único que a los padres los debe preocupar es si el niño sufre con su tic. Pero si el niño no se siente molesto, es mejor no hablar a todas horas del tema y esperar pacientemente a que se le pase. El objetivo primordial es evitar que la condición se transforme en enfermedad, para lo cual es necesario fortalecer su autoestima , eliminar los tabúes y prejuicios y procurar neutralizar las conductas adversas del entorno.

Jugar con los genitales

Durante la primera infancia, los niños son curiosos por naturaleza. Exploran su cuerpo, juegan con los dedos de sus manos, con sus pies y también con sus genitales. Jugar con los genitales es una conducta totalmente normal. En algunos niños es tan constante que hasta los padres más abiertos muestran cierta preocupación. Lo más recomendable es ignorarlo por completo. Lo más práctico es desviar su interés hacia una actividad más sociable y, si es necesario, retirarle la mano con suavidad. No hay que humillarle ni castigarle, y aunque nos incomode, no hay que darle mensajes negativos que asocien los genitales con suciedad, maldad o enfermedad.

Hurgarse la nariz

Es una mala costumbre que como todo el mundo sabe no es exclusiva de los niños, por lo que es posible que sea la consecuencia de imitar a los adultos. Algunos opinan que también puede que lo hagan porque les resulta agradable explorarla en momentos de aburrimiento. Para evitar el problema es importante desviar su atención cuando lo intente y procurar que sus vías respiratorias estén siempre despejadas. Y, por supuesto, en cuanto tenga la edad adecuada (2-3 años), enseñarle a sonarse (cerrando una fosa nasal mientras se suena la otra) y a utilizar el pañuelo para esos menesteres.

Súplicas y gimoteos

Si el niño gimotea constantemente es porque le funciona. Hay que decirle que de esta forma no va a conseguir nada y por supuesto cumplirlo. Podemos enseñarle otras formas más correctas de hablar. En cuanto a las súplicas, ocurre lo mismo. El niño averigua con rapidez los puntos débiles del adulto y sabe que es cuestión de tiempo conseguir lo que se propone. Los padres habilidosos pueden detenerle iniciando alguna actividad que le resulte interesante. Si esto no funciona, aunque la paciencia se vaya agotando, por lo menos hay que fingir que lo ignoramos. Seguramente el niño continuará, pero hay que mantener lo dicho. Y si todo esto no funciona, como último recurso, es muy útil sacarlo al aire libre, donde seguramente su hostilidad disminuirá.
ESTE  ARTÍCULO ESTÁ ESCRITO POR PROFESIONALES EN EDUCACIÓN, NO ES MIO.
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MEDITACIONES-PSICOMOTRICIDAD-LÓGICA MATEMÁTICA-LECTOESCRITURA-PROYECTO-VALORES.

19 enero 2024

10 Claves para ayudar a canalizar la energía de l@s niñ@s.








Este artículo no es mío, es un resumen de un documento educativo escrito por especialistas que creo importante leer.



 1.Favorece el hábito de estar quietos y tranquilos un rato.

Busca actividades tranquilas y agradables e interesantes para el niño o niña, puede ser la lectura de un cuento, un juego de mesa, etc. Trata de habituarlo diariamente a realizar esta actividad durante un rato. Comienza por intervalos cortos de tiempo y a medida que adquiera el hábito, podemos ir subiendo los tiempos.

2.Haz de ejemplo y No pierdas los nervios, entiende que no pueden evitarlo.

Se comprensivo con ellos y actúa como modelo. Cuando el pequeño está inquieto es habitual que las personas que le rodean se pongan nerviosas también y respondan con poca calma, debemos mantener la calma en todo momento. Los niños y niñas aprenden mucho de lo que ven.

3.Ayúdale a que canalice su energía de forma positiva.

Busca alguna actividad con la que pueda descargar su tensión. Si pretendemos que el pequeño este en casa toda la tarde viendo la tele, no descargará esa tensión y se mostrará inquieto. Practica algún deporte con él, llévale a montar en bici, al parque, o cualquier deporte que le interese.

4.Practica técnicas de relajación.

Es bueno emplear en determinados momentos en los que no se pueda descargar la tensión con otra actividad, técnicas de relajación. Le enseñamos de esta forma una conducta alternativa que le ayuda a relajarse y descargar los nervios.

5.Ayúdale a relajarse con un clima tranquilo y relajado en casa.

Si el clima familiar es tenso, el pequeño vivirá en un ambiente de tensión y estará nervioso, al igual que él nos contagia los nervios a nosotros, las situaciones de tensión hacen que este nervioso.

6.Refuerza al pequeño cuando este calmado.

Cuando el niño o niña este calmado, reforzaremos esta conducta prestándole atención, verbalizando lo contentos que estamos hoy que podemos hacer determinadas cosas, como trabajar, leer, etc.

7.No le etiquetes como inquieto o malo por ello.

Entiende que no puede evitarlo, enséñale a canalizarlo de otra manera, pero no hagas que se sienta mal por algo que va en su forma de ser. Hazle saber que lo que te molesta es su comportamiento, y porque te molesta, no el pequeño en cuestión.

8.No refuerces su conducta cuando esta está demasiado nervioso.

En muchas ocasiones cuando el niño o niña está nervioso le prestamos más atención, de esta manera estamos reforzando su comportamiento. Debemos intentar no prestarle mucha atención cuando este muy inquieto.

9.Fomenta su atención con diferentes actividades tranquilas,  puzles, cuentos, juegos de mesa, busca las diferencias, etc.

10.Anímale a que termine las actividades que realiza.

Los pequeños inquietos tienden a no parar y a cambiar de actividad constantemente. Es importante que le animemos a finalizar las actividades, como rutina de acción.

Os dejo INFORMACIONES en las PÁGINAS:

PROYECTO-LÓGICA MATEMÁTICA-LECTOESCRITURA-PSICOMOTRICIDAD-VALORES-INFORMACIONES.


12 enero 2024

Cómo afrontar la vuelta al cole después de las vacaciones de Navidad.





La Navidad es una época del año llena de magia y diversión para los más pequeños. Sin embargo, el regreso a la rutina escolar puede ser un desafío tanto para niños como para padres. Después de días de juegos, horarios flexibles y celebraciones, adaptarse nuevamente al colegio requiere de estrategias específicas.

Os dejo algunas pautas que os ayudarán.

1. Establecer rutinas previas a la vuelta: Uno de los mayores desafíos es retomar las rutinas interrumpidas durante las vacaciones. Es vital reintroducir gradualmente los horarios habituales de sueño y las comidas días antes de que termine el receso escolar.

2. Gestión inteligente de los juguetes: Durante las vacaciones, los niños reciben juguetes que desean disfrutar. Una estrategia eficaz es que Papá Noel se encargue de traer juguetes lúdicos para el disfrute inmediato, mientras que los Reyes Magos podrían enfocarse en regalos como ropa o juguetes educativos, que los niños pueden usar incluso durante los días de colegio. Esto ayuda a los niños a equilibrar el juego y el estudio.

3. Resaltar los aspectos positivos del colegio: Fomentar una actitud positiva hacia la escuela es crucial. Recordar a los niños las cosas que disfrutan del colegio, como reencontrarse con amigos o participar en sus actividades favoritas, puede aumentar su entusiasmo por volver..

4. Mantenimiento de rutinas constantes: Incluso durante las vacaciones, es recomendable mantener ciertas rutinas, como la hora del baño. Esto ayuda a los niños a relajarse y a tener un sueño más reparador, lo que facilita su regreso al colegio.

5. Preparación proactiva: Además de estas estrategias, es importante preparar todo lo necesario para la vuelta al colegio con antelación. Una preparación anticipada evita las prisas de último momento y crea un ambiente de tranquilidad.

6. Fomentar la autonomía: Incentivar a los niños a participar en la preparación para el regreso al colegio puede ser muy beneficioso. Esto les da un sentido de responsabilidad y control sobre la situación, lo que puede aumentar su confianza y disposición para volver al colegio.

7. Establecer expectativas realistas: Es importante manejarlas tanto para los niños como para los padres. Comprender que la adaptación puede llevar tiempo y que cada niño tiene su propio ritmo es crucial para evitar frustraciones.

El regreso al colegio después de las vacaciones de Navidad no tiene por qué ser un período de estrés y desajuste. Con la implantación de estas estrategias, padres y niños pueden hacer de la transición una experiencia positiva y enriquecedora.

Este artículo NO ES MÍO, es un resumen de un artículo educativo escrito por profesionales en el ámbito educativo.

Os dejo INFORMACIONES en las PÁGINAS:

CANCIONES-LÓGICA MATEMÁTICA-LECTOESCRITURA-PSICOMOTRICIDAD-VALORES-INFORMACIONES.