miércoles, 5 de diciembre de 2018

VILLANCICO DE NAVIDAD

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Este es el villancico elegido para el FESTIVAL de NAVIDAD que tendrá lugar:


"LA FÁBRICA DE SANTA CLAUS"


Día:  JUEVES 20 DE DICIEMBRE
Lugar: TEATRO EDIFICIO DE PRIMARIA.
Hora: 11:00h.

"LA FÁBRICA DE SANTA CLAUS"

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viernes, 30 de noviembre de 2018

Cómo ayudar a los niños a entender la discapacidad

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La teoría sólo son palabras, y para que una enseñanza cale en el interior de un niño, hay que recurrir al ejemplo por parte del adulto. Un niño puede aprender a actuar ante a discapacidad mediante ejemplos que imitar y fomentando su empatía. Padres y educadores desempeñan un rol de maestros para los pequeños y les proporcionan un modelo de conducta, pues los niños pequeños aprenden mediante la imitación del comportamiento del adulto, incluso en sus destrezas y habilidades sociales.
La empatía hacia la discapacidad consiste en que el pequeño asuma que, tras una minusvalía, se encuentra una persona que es digna de ser conocida y valorada como cualquier otro ser humano. También puede aprender el niño la amplia variedad de discapacidades existentes y que, por el paso de la edad, accidente o enfermedad, la discapacidad nos afecta a todos.

Enseñar a los hijos a entender la discapacidad infantil

La familia de un joven es en gran medida el espejo en el que se fijará el pequeño a la hora de comportarse ante una persona con capacidades diferentes. Los mismos padres pueden ser una fuente de información errónea sobre la discapacidad, bien por prejuicios, bien por su propia falta de conocimientos. Actos que pueden ser involuntarios, e incluso bienintencionados, pueden reflejar un trasfondo negativo que el niño asumirá como propio. Tal es el caso, por ejemplo, de apartar a un niño cuando pasa cerca un discapacitado, como si padeciera una enfermedad contagiosa, o fuera muy frágil. Estos comportamientos pueden alterar la percepción del niño ante la discapacidad, y transmitirle valores erróneos.
Según la Convención sobre los Derechos del Niño, firmada por Naciones Unidas en el año 1989, los niños con discapacidad poseen los mismos derechos que el resto de niños. Entre ellos destaca por su importancia el derecho al ocio. Según este artículo, los niños con alguna discapacidad o diversidad funcional siguen siendo niños y, como factor fundamental de su madurez como personas necesitan jugar, hacer deporte o realizar actividades artísticas.
Es lógico que un pequeño de 6 años no comprenda la explicación de los síntomas que afectan a otro niño con espina bífida, aunque sí puede asumir que existen niños diferentes a él, que son sus iguales con capacidades diferentes y que no necesitan que se les trate como enfermos. Para enseñar este respeto ante la discapacidad, el enfoque lúdico es muy importante, pues mediante cuentos y juegos que incluyen personas con discapacidad, el niño aprende a respetar y valorar las capacidades diferentes y a romper los estereotipos mediante el conocimiento. También resultan útiles los juegos que trabajan los sentidos del organismo, para que el pequeño asuma cómo se siente alguien privado de ellos y así crecerá su empatía.

Conocer los tipos de discapacidad en los niños

Los niños discapacitados deben jugar y ejercitarse como el resto de pequeños. Cuando se les proporcionan retos asumibles a sus capacidades, para ellos la actividad será un desafío divertido para superarse, y su autoimagen resultará favorecida, a la par que su capacidad para asumir las barreras que pueda encontrarse. Para poder jugar, según el grado de discapacidad, cada juego debe pasar por una adaptación a las capacidades y, a ser posible, también sirva para el resto de niños. La adaptación de juegos y juguetes para los pequeños de distintas capacidades posibilita las actividades conjuntas, la convivencia y la inclusión. Sólo existen miedos y prejuicios si existe desconocimiento.

Los niños con discapacidades sensoriales y no intelectuales pueden llegar a sentirse frustrados al ser conscientes de sus condiciones. Los juegos constituyen para el niño con discapacidad un vehículo para expresar y reconocer sus emociones y expresarlas de forma correcta y sana. Esta madurez, les ayuda a forjar lazos con el resto de personas, se sienten comprendidos y aumenta su auto imagen.

Conocer la discapacidad motriz

Lo primero que deben aprender los niños sobre la discapacidad motriz es que no afecta a la mente, la inteligencia o el funcionamiento cerebral, y quien la padece es una persona perfectamente sana en ese aspecto. La discapacidad motriz es un conjunto de patologías que afectan a los músculos, el sistema nervioso, las articulaciones o los huesos. En caso de afectación neurológica, aunque físicamente la musculatura o articulaciones son normales, esta puede afectar a la motricidad gruesa o fina.
Los juegos más beneficiosos para personas con discapacidad motriz les ayudan a todos los niveles, desde el motor, hasta el psicológico y la autoestima. Son aquellos juegos y juguetes que les permite, dentro de su grado de discapacidad, moverse, fijarse en algo o actuar de alguna manera en el mismo e influir en el resultado con su participación.

Conocer la discapacidad visual

Los niños ciegos o con resto visual necesitan jugar como cualquier otro pequeño.Los juguetes adaptados para la discapacidad visual les permiten desarrollar esa faceta en solitario o en conjunto con otros niños. Se trata de escoger juegos que estimulen el resto de los sentidos, (basados en el tacto o el oído, por ejemplo) y pueden ser específicamente diseñados para ellos, o adaptados de forma sencilla, tales como una pelota rellena de algún elemento que produzca sonido. En general, para niños con o sin discapacidad, son recomendables actividades que fomenten aquellas habilidades en las que destaca el pequeño, como puede ser la música.

Conocer la discapacidad auditiva

Como en la anterior discapacidad sensorial, un joven discapacitado auditivo necesita socializar con el resto de pequeños para su maduración como persona y para sentirse integrado. No es lógico enseñar el lenguaje de signos a cada niño de un aula o parque, pero sí se pueden adaptar los juegos para que todos participen. De nuevo, los juegos que requieren la participación del resto de los sentidos del niño son los más idóneos. Del mismo modo, el resto de participantes sin discapacidad auditiva desarrollarán empatía hacia el compañero sordo de una forma lúdica y natural.

Adaptación de los juegos para la discapacidad infantil

Es importante, a la hora de planear la adaptación de un juego, que ofrezca un punto común en el que todos los niños, con o sin discapacidad, puedan participar. Los juegos deben desarrollarse en un entorno seguro y con la supresión de las barreras para que todos participen en igualdad de condiciones. Por ejemplo, en un juego de reconocer sonidos u objetos por el tacto, los niños videntes tendrían que cerrar los ojos para jugar en igualdad de condiciones con sus compañeros discapacitados visuales.
Las normas de los juegos deben de ser tan sencillas, como flexibles. Deben ser compresibles y, en caso de duda, el juego debe poder pararse para explicarla sin que la partida se suspenda. Los materiales adaptados deben ser tan fáciles de usar también para niños sin minusvalía. El juguete adaptado perfecto es aquel que sirve para niños con cualquier tipo de minusvalía y para los que no la tienen. La mayoría de juguetes pueden adaptarse de forma sencilla. Los tradicionales juegos como bloques de construcción con piezas de madera, resultan excelentes para este fin, debido a la estimulación que producen en todos los sentidos y la limpieza de sus diseños. Son recomendables juegos con piezas grandes, como bloques o puzles, que fomenten la imaginación y, digno de considerar, son también muy resistentes al uso.
ESTE ARTÍCULO TAN CLARO NO ES MÍO, ESTÁ ESCRITO POR PROFESIONALES DEL ÁMBITO EDUCATIVO.


viernes, 23 de noviembre de 2018

EL SENTIDO DEL TACTO EN LOS NIÑOS.


Resultado de imagen de GIF INFANTIL MANOSCADA NIÑO TIENE UN UMBRAL DE SENSORIALIDAD DISTINTO.


Todas las personas y todos los niños son únicos. Y eso significa que todos percibimos los estímulos externos de forma distinta. Nuestro cuerpo y nuestra cerebro interpreta el entorno y las sensaciones recibidas de forma diferente.
Y en esa percepción influyen distintos factores como nuestra personalidad, nuestros procesos emocionales, las experiencias previas que modulan el significado que damos a cada cosa, la cultura, el entorno, las motivaciones propias, etc. Es por eso que ante un mismo hecho o suceso las personas tenemos respuestas de lo más variadas.
Como cada niño va a percibir e interpretar de forma distinta las sensaciones que reciba de su entorno es importante respetarles y no forzarles a experimentar porque podríamos estar sobreestimulando a ese niño.
Cada pequeña personita es consciente de sus necesidades. Si no le apetece poner sus pies descalzos en el barro quizás es porque es demasiada estimulación sensorial para sí. Quizás su umbral de sensorialidad no tolere zambullirse de pleno en esa actividad y necesite algo más suave, por decirlo de alguna forma. Y todo está bien, todo es perfecto.
Las sensaciones en el propio cuerpo son muy íntimas y personales. No podemos forzar a ninguna criatura a sentir lo que su cuerpo de algún modo le indica como no adecuado, por más que sea algo que objetivamente veamos como positivo.

ENTONCES, ¿CÓMO FAVORECER EL SENTIDO DEL TACTO RESPETANDO A LOS NIÑOS?

1. Reducir el alcance de la tecnología

La irrupción de las nuevas tecnologías provocan que los sentidos de la vista y el oído estén constantemente funcionando. En cambio, absortos en las pantallas el sentido del tacto se ve claramente discriminado. Es por eso que debemos pensar el acceso de los niños a la tecnología y por cuánto tiempo, sobre todo en los más pequeños.
No debemos olvidar la importancia del sentido del tacto durante los primeros años. Al principio todo lo exploran con la boca, ejerciendo el sentido del tacto y el gusto. Y después aún cobra más protagonismo el tacto, todo es estudiado con sus manos una y otra vez. No les robemos esos impulsos naturales e innatos poniéndoles una pantalla delante todo el rato.

2. Favorecer distintos contextos y ambientes sensoriales ricos

Para que cada niño pueda tener experiencias sensoriales (táctiles) acorde a sus necesidades es importante que el entorno sea variado y accesible. Cada niño, entonces, podrá experimentar hasta dónde desee y necesite, sin necesidad de verse obligado a realizar una actividad concreta que quizás es demasiado para él (o demasiado poco, cada niño es un mundo).
La naturaleza es estupenda. En ella hay pluralidad de texturas (musgo, piedras, hierba, tierra, agua, resina, etc. etc.). Y cada niño va aproximarse a cada una de ellas de forma distinta, pero obteniendo la estimulación sensorial táctil que cada uno de ellos necesita.

3. La actitud del adulto: respetar, preguntar y no obligar

Es fundamental que el adulto respete la respuesta de cada niño ante distintos estímulos, sin obligar, y que sea capaz de ofrecer alternativas acordes a las necesidades de ese niño.
Para ello, es importante estar atentos y observar el interés de los pequeños en las distintas propuestas, de forma que puedan reconocerse indicadores de desagrado o ansiedad.
Ante la duda… lo mejor siempre es preguntar y no obligar.

Y ahora os lanzo una pregunta… ¿Cómo llevamos los adultos lo de “meter las manos en la masa” o andar descalzos por cualquier lugar? Porque a veces nos sorprendemos que haya niños que no quieran descalzarse o jugar con según que masa sensorial cuando nosotros tampoco lo hacemos o ponemos cara de “desagrado” al hacerlo. ¿Por qué entonces esperamos más de ellos?
Forzarles a aceptar alguna propuesta que les resulta desagradable puede suponer, quizás, sobreestimular el sistema de ese niño en concreto. Además, es  fundamental respetar la comodidad de los niños en su propio cuerpo, pudiendo decidir sobre las sensaciones que en él se producen y si están cómodos, o no, con ello.
En ese caso, si lo que queremos es estimular su sentido del tacto lo ideal es acercarnos al pequeño, conocerle, observar qué necesita y crear contextos en los que su necesidad individual sea posible.

ESTE ARTÍCULO NO ES MÍO,ESTÁ ESCRITO POR PROFESIONALES EN EL ÁMBITO EDUCATIVO.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Cenas saludables y divertidas para niños y mayores.


Resultado de imagen de GIF INFANTIL COMIDAS Muchas veces la diferencia entre el éxito y el fracaso de una cena para niños está en la presentación, ya que los peques ‟comen con los ojos”. Por eso, tal vez la misma receta les puede encantar o la pueden odiar, solo porque no les ha llamado la atención. Para tratar de ayudaros en la a veces difícil tarea de hacer comer sano a los peques, os traemos estas  cenas para niños ¡saludables y divertidas! Más que de verdaderas recetas , se trata de ideas que os pueden inspirar a la hora de presentar un plato de manera atractiva ¿las vemos?
Cenas para niños, tomates rellenos
Los tomates rellenos de toda la vida pueden convertirse en una comida divertida si los decoramos un poquillo. Preparad rodajas de olivas para los ojos, la boca recortada en una loncha de queso al igual que los piecitos y unos rizos de lechuga cortada muy finita para hacer los cabellos completan la ilusión. Además, podéis rellenarlos con diferentes tipos de ensaladas, por ejemplo de atún.
Cenas rápidas para niños
Para hacer unas mini pizzas rápidas podemos usar rodajas de pan como base. Un poco de salsa de tomate, una espolvoreada de queso y luego al horno para gratinar. Para hacer las caritas usad vuestra imaginación con los ingredientes que tenéis en casa: olivas, tomate, ajíes de diferentes colores, zanahoria, ¡lo que se os ocurra!
Patatas rellenas para niños
Las patatas rellenas son un plato que solemos preparar bastante a los niños, porque es nutritivo y sencillo. Si a nuestra receta habitual el damos le valor agregado de una presentación llamativa y divertida como ésta, seguro que los peques comerán con más ganas. Se trata siempre de utilizar los ingredientes que tenemos en casa para crear personajes que llamen la atención de los niños.
Aperitivos para niños
Para un aperitivo sencillo y saludable, los quesitos son siempre una solución, sobre todo si los presentamos de manera tan bonita, con láminas de almendras para simular las púas del puercoespín. ¡Bonito y delicioso!

¿Qué os parecen estas  cenas para niños saludables y divertidas? Probádlas ¡y veréis que los peques comen con más ganas!

ESTE ARTICULO NO ES MÍO,ESTÁ ESCRITO POR PROFESIONALES EN EL ÁMBITO EDUCATIVO.

viernes, 9 de noviembre de 2018

Juegos para desarrollar el gusto



                                  
Resultado de imagen de GIF INFANTIL BOCAA medida que van cumpliendo años, el sentido del gusto de los niños se va agudizando y desarrollando. Por eso, es importante mostrarles el variado mundo de los sabores desde que son pequeños.

Un niño es una esponja de estímulos, cuantos más recibe más ávida se hace su curiosidad. Esta estimulación debe abarcar todos los sentidos: visual, táctil, auditivo, olfativo y del gusto. Enseñándoles desde pequeños que hay una amplia variedad de sabores: amargos, ácidos, salados, dulces y de alimentos dentro de ese arco, podemos lograr que desarrollen su curiosidad por el sentido del gusto y que aprendan a comer de todo.
Desde que son pequeños, los bebés responden a los sabores. No tienes más que probar a mojar su chupete en agua azucarada, salada o de limón para ver cómo reacciona a cada estímulo. 

De los seis a los doce meses, puedes mostrarle los diferentes sabores que puede tener una misma fruta como la manzana (roja, amarilla y verde), o frutas y hortalizas como el plátano, la zanahoria, el albaricoque, el tomate, la pera... Déjale que las toque, explore sus colores, texturas, olores…
Un juego muy divertido a partir de los cuatro años es el de Adivina qué es, con el que se dará cuenta de los diferentes sabores que prueba. Con los ojos cubiertos, dale a probar diferentes alimentos: frutas, su postre favorito, galletas, pollo, aceitunas sin hueso…Tendrá que adivinar qué alimento es y describir su sabor (dulce, salado, amargo…). Esto le servirá para juzgar un alimento exclusivamente por su sabor y desarrollar su capacidad gustativa. Además de para pasar un rato divertido.

Otra variación de este juego es con líquidos. Puedes darle a probar zumos naturales de manzana, naranja, agua, leche, batidos…para que los identifique. Incluso puedes colar en el juego un vaso de agua salada para hacer una especie de ruleta rusa divertida y ver a quién le toca ese desagradable sabor.

Este artículo no es mío, está escrito por profesionales en el ámbito educativo.

 


miércoles, 31 de octubre de 2018

Dos juegos para hablar sobre el miedo y otras emociones en Halloween

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El miedo es una emoción que todos sentimos, que está presente a lo largo de nuestra vida. Se trata de una reacción natural, instintiva, ante lo que detectamos como potencialmente peligroso y, por eso, no es una emoción mala. ¡Ninguna lo es! Sin embargo, es cierto que debemos aprender a gestionarla y canalizarla para que juegue en nuestro favor y no nos paralice. Este aprendizaje empieza en la infancia y debe trabajarse en la escuela, en la medida que sea posible.
Halloween, que es una fiesta ya mundialmente conocida, nos regala la oportunidad no solo de divertirnos, sino también de recordar el papel que tiene la emoción en nuestro día a día. Así, quiero mostraros un par de juegos que podéis utilizar a partir de los 4 años aproximadamente y que os serán útiles para transmitir dos mensajes claros a vuestros alumnos: Todos pasamos momentos de miedo y es algo normal; y está en nuestras manos actuar para que esos miedos no nos bloqueen
¡Abajo la torre de los miedos!
Colocados en círculo y sentados en el suelo, pide a tus hijos que piensen algo que les produzca miedo y que tengan que afrontar con frecuencia. Si los ves muy perdidos, puedes recordarles algunos ejemplos como estos: el perro de la abuela, que es muy grande y ladra fuerte; quedarse solo en la bañera sin papá o mamá; entrar en el trastero a oscuras, levantarse al baño por la noche; etcétera.Entonces, demándales que escojan una pieza de un color que represente esa emoción desagradable, el miedo que sienten cuando han de enfrentar a situaciones como estas, y uno a uno deja que coloquen las piezas formando una construcción muy alta en forma de torre.
A continuación, pídeles que griten fuerte su miedo y, entre todos, tiren abajo la torre. Con los más pequeños, podemos apoyarnos en su pensamiento todavía mágico para regalarles seguridad y comprensión, podemos decirles algo como esto: “Al gritar tan y tan fuerte habéis lanzado fuera de vuestro cuerpo ese miedo y, al destrozar la torre, lo habéis vencido, ¡como quién vence a un dragón! ¿Lo sentís? Ahora, ese hueco que ha dejado al salir, debéis llenarlo con amor. ¿Qué tal si hacemos un abrazo gigante?” Puedes proponerles que se abracen, que se den la mano o que busquen a un compañero para darse un beso.
Mensajes de amor y confianza
Sentaremos a nuestros hijos delante de un papel grande donde hacer un mural y lo dividiremos en dos partes. Para elaborar la primera, diles que piensen en algún momento que tuvieron miedo y lograron superarlo. ¡Qué bien se sintieron después consigo mismos! Por ejemplo, puede tratarse de un día que visitaron un túnel del terror con sus papás, la última vez que estuvieron en las atracciones de la feria con sus primos o el primer día de escuela.
Diles que cierren los ojos y experimenten otra vez esa sensación tan bonita. Puedes preguntarle lo siguiente para animarlos: “¿Sentís como cosquillea vuestra piel y cómo brillan vuestros ojos?, ¿sentís cómo palpita fuerte el corazón?” Ofréceles que tomen un color de cera, ese que represente a la perfección su emoción, y déjales que dibujen o coloreen sobre el papel su satisfacción. De esta manera, tendremos un mural bien positivo que recuerde a tus alumnos que un día pudieron superar una situación de temor y sentirse genial.
Para crear la otra parte del mural, primero diles que hagan una lista de las cosas que les llenan de fuerza para sentirse seguros y poder enfrentarse a un momento de temor o pánico. Puedes promover la reflexión con preguntas como estas: ¿Hace mamá algo especial que te haga sentir bien al ir al pediatra, por ejemplo?, ¿a quién os gusta más tener cerca cuando tienes mucho miedo?, ¿qué te dice algo papá tienes que bañarte y te da miedo?, etc.
En el mural, recogeréis todas estas estrategias que los niños ya utilizan a modo de collage: fotografías de los familiares, mensajes positivos que les dicen los papás cuando sienten miedo, muñecos que les dan seguridad, etc. De esta manera, cada niño tratará de recordar una que le guste especialmente y que le resulte efectiva, así siempre que sienta miedo podrá acordarse de ella.
ESTE ARTÍCULO NO ES MIO, ESTÁ ESCRITO POR PROFESIONALES EN EDUCACIÓN.

viernes, 26 de octubre de 2018

La importancia de jugar con el sentido del olfato de un niño.

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Todos los padres primerizos reciben multitud de consejos de diferentes fuentes (padres, abuelos, amigos, vecinos, autores desconocidos) sobre cómo estimular a su hijo para potenciar su crecimiento. Uno de estos consejos es estimular sus sentidos enseñándoles cosas de colores, con movimiento, hablar con ellos, ponerles música, darles texturas distintas, y cuando crecen un poco, distintos sabores. Algo falta. ¿Y el sentido del olfato?
La verdad es que el sentido del olfato está bastante olvidado en la estimulación infantil. Lo que poca gente sabe es que es integral para que los humanos entiendan y aprendan sobre su mundo. Además de que los bebés ya huelen desde el útero. Como saben cómo huele la madre por dentro, son capaces de reconocerla cuando nacen, y por ello les cuesta más reconocer y acostumbrarse al olor del padre.
Comparado con la vista, que tarda unos meses en lograr enfocar, el sentido del olfato de un bebé está muy desarrollado desde el día que nace y los padres pueden usarlo para conectar con sus hijos. Y hay dos razones para desarrollarlo :la comida y el lenguaje.

 El olor y el olfato

El olor tiene relación directa con la comida porque la nariz y la boca están conectadas por la laringe. Es más, si falla el sentido del olfato, por ejemplo por un resfriado, la comida pierde sabor. Como el olor tiene que ver con cómo los humanos experimentan el sabor, un bebé acostumbrado a distintos olores será menos reticente a comer variado.
Estimular los olores ayuda a que los niños coman sano y variado.
Como padres, queremos que nuestros hijos crezcan siendo capaces de comer una gran variedad de comida, no solo sabores específicos. Estar familiarizados con distintos olores ayuda a animarse a probar comidas nuevas.

 El lenguaje y el olfato

La otra razón para desarrollar el sentido del olfato es el lenguaje. Los olores son efímeros y ser capaces de describirlos requiere imaginación. Pedir a un niño que describa dos o tres olores entrena su vocabulario. Hay que tener en cuenta que no hay respuestas incorrectas, los niños pueden elegir colores, imágenes o metáforas para describir el olor. A medida que vayan creciendo, sus descripciones serán más precisas e imaginativas.

Ideas para fomentar la estimulación temprana del olfato

Existen varios métodos para estimular el olor en los niños. Uno de ellos es que los padres los añadan a los comentarios cuando van por el parque. Además de preguntar a los niños sobre lo que ven y lo que oyen, se les puede preguntar qué es lo que huelen. Pedirles que describan los olores de la hierba, las hojas o los coches. Hay que tener en cuenta que cuando los niños son muy pequeños no distinguen entre olores buenos y malos, es cuando crecen que aprenden a hacer esa distinción.
Otro método puede ser que mientras cocinan, los padres pueden darles a los niños hierbas y condimentos para que huelan y mordisqueen (mientras no sean picantes). Cuando el niño la huela, los padres pueden describir la hierba y así los niños aprenderán a diferenciar por el olor hierbas que se parecen visualmente.
Los niños muy pequeños no distinguen entre olores buenos y malos. Es cuando crecen que les enseñamos a hacer esta distinción.
Un tercer método es hacer un juego de memoria con olores en trozos de algodón. Pueden ser olores de perfumes, jabones o aceites esenciales. El niño huele un algodón con un olor y debe encontrar la pareja en una selección de algodones. Solo hay que vigilar que no se metan las bolas en la boca.
Es bueno que los niños sean capaces de aprender a usar sus sentidos y tener control sobre su cuerpo y percepción. Así entrenan su atención, concentración y percepción.
ESTE ARTÍCULO NO ES MÍO,ESTÁ ESCRITO POR PROFESIONALES EN EL ÁMBITO EDUCATIVO.