En muchas ocasiones, padres y educadores, nos encontramos con niñ@s que nos desafían. En estos puntos, se indican de forma breve el por qué y cómo debemos actuar en casa y escuela.1.Un espacio seguro para todas las emociones.
En bastantes ocasiones, las conductas desafiantes en infantil son consecuencia de un malestar emocional interno. Familia y docentes debemos favorecer la expresión de emociones de manera segura, consciente y respetuosa en las aulas. Muchas veces, l@s niñ@s pegan, empujan o muerden a algún compañero porque están enfadados o tristes sin ni siquiera saberlo.
Es muy importante crear un espacio seguro, sin presiones y sin miedos para que l@s niñ@s puedan expresar sus emociones con libertad. Al igual que los adultos, l@s niñ@s pueden sentir malestar interno en un determinado momento. Quizás, por ese motivo actúan de manera desafiante con sus compañeros de clase. La tristeza, la rabia y el enfado son emociones del día a día y hay que dar la oportunidad a l@s niñ@s de que puedan expresarlas también.
2. La escucha activa para comprender las conductas desafiantes en infantil.
Una vez que se ha creado un espacio seguro en el aula/casa para que l@s niñ@s puedan expresar sus emociones sin miedo, lo siguiente es aplicar la escucha activa. Es el momento de hablar con el/a niñ@ que ha tenido la conducta desafiante y preguntarle por qué lo ha hecho. Es muy importante no transmitir una actitud acusadora ni intimidatoria. De esta manera, el/a niñ@ no querrá contar cómo se siente ni el motivo de su conducta.
La escucha activa hará que comprenda mejor las palabras del niñ@. Es fundamental que se utilice un tono y una actitud abierta y respetuosa en el momento de la expresión de las emociones.
3. La importancia de la comunicación y la empatía.
Una de las primeras cosas que tenéis que hacer cuando veis una conducta desafiante en un/a niñ@ es transmitirle que eso no está bien y que no se hace. Es importante que seáis claros, directos y concisos para que ell@s lo entiendan bien y que esa conducta no vuelva a repetirse. También es fundamental que deis alternativas a l@s niñ@s para evitar futuras conductas desafiantes. Por ejemplo: la próxima vez dime que estás muy enfadado, pero no pegues al compañero.
En estas situaciones favorecer la empatía es imprescindible. Cuando no se ha podido evitar la conducta desafiante podéis hablar con el/a niñ@ que ha pegado o empujado a otro y preguntarle lo siguiente: ¿crees que el compañero se siente bien porque le hayas empujado? ¿crees que le has podido hacer daño? ¿a ti te gustaría que otro niño te empujase y te tirase al suelo? Todas esas preguntas fomentan la sensibilidad y la consciencia.
4. Educar desde el ejemplo.
Sabéis que los niños aprenden mientras observan e imitan, verdad? Si un/a niñ@ escucha gritar , ¿por qué él no lo va a hacer igual? Si otr@ niñ@ escucha decir palabrotas, ¿por qué él no lo va a imitar?
En casos de conductas desafiantes en infantil es mucho más eficaz el diálogo, la comprensión, la comunicación y la aplicación de la inteligencia emocional. La expresión de las emociones y crear un espacio cómodo y seguro para ello es fundamental para evitar y gestionar situaciones agresivas.
Este artículo está escrito por profesionales del ámbito educativo, no es mío.
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